Dos mejor que uno… Las ventajas de tener gemelos

Los gemelos y mellizos se estimulan y ayudan mutuamente

Este es mi particular alegato a la maternidad múltiple. Así, tal cual.

Si estás esperando gemelos o mellizos, seguro que ya te has encontrado con alguna que otra cara de susto al dar la feliz noticia. Y es probable que, desde que supiste que llevabas dos criaturas en tu vientre, no hayas hecho más que leer y escuchar sobre las dificultades que te va a conllevar tener gemelos. Pues sí, dificultades habrá muchas… pero ¡que no cunda el pánico!, porque ventajas también hay unas cuantas. Así que, dejemos lo negativo a un lado (que de eso ya sabemos mucho), y centrémonos en los enormes beneficios que, durante el primer año de vida, yo he descubierto en la maternidad múltiple.

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Brand new

Parece que el primer artículo que una escribe en un nuevo lugar tiene que ser siempre una declaración de intenciones de algo. Una entrada triunfal. Una articulación de los principios que abarcarán su obra.

Pues no soy capaz de afrontar un reto de esta envergadura. Así que pongamos por caso que este artículo es, por ejemplo, el décimo. Que ya sabéis de mi pasión por la cocina, o por los libros, o por el mundo de la maternidad y el del matrimonio. Que ya os he hablado de mi interés por la productividad y la planificación. ¿Vale? Dejemos atrás ese primer encuentro incómodo en el que todos intentamos dar la talla, parecer interesantes, parecer interesados, ser simpáticos. Olvidemos todo esto y hagamos como que ya, al menos un poco, nos conocemos.

Hoy quiero hablaros de algo que aún no había contado (ciertamente…).

Sucedió hace poco más de dos años. Un domingo de principios de febrero me levanté y tuve una sensación extraña. No sabría decir bien qué sensación. Pero era algo diferente, una intuición. Tarde poco menos de un minuto en buscar en el armario un test (qué le voy a hacer, los tengo en el armario, sí) y probar. Llamé a mi marido que estaba aún en la cama y descubrimos juntos el resultado.

Dos rayas.

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Mujeres teníamos que ser

 

Mujeres corrientes. Mujeres atípicas. Mujeres agotadas, enérgicas, eficaces, distintas. Mujeres apasionadas, responsables, locas, geniales. Mujeres que crean, que creen, que crían, que trabajan, que educan, que revientan. Mujeres que ríen, que lloran, que se entregan. Mujeres con talento, con mal día y buen humor. Mujeres con mucho sueño. Mujeres que sienten y que padecen, que caen y que se levantan, que se enfadan, se equivocan, que saben pedir perdón. Mujeres que abrazan y necesitan un abrazo. Mujeres que sueñan, que esperan y desesperan, mujeres fuertes de sexo débil, mujeres débiles de sexo fuerte. Mujeres Niña, Hija, Hermana, Amiga, Novia, Amante, Compañera, Esposa. Mujeres Madre y –algún día, quién sabe– Abuela. Mujeres Nodriza, mujeres Nido, mujeres Naturaleza, mujeres Libertad, mujeres Vida.Mujeres que sí amaban a los hombres (y, es más, los siguen amando). Mujeres que a veces se cansan de ser mujeres. Mujeres con presión y depresión, mujeres con grados, posgrados y legrados, mujeres capaces, inquietas, cultas y ocultas, visibles e imprevisibles. Mujeres complemento, suplemento e implemento. Mujeres de paz que dan mucha guerra, mujeres guerreras que dan mucha paz. Mujeres que tocan, que cantan, que cuentan y descuentan. Mujeres que viajan leyendo o como pueden. Mujeres que quieren viajar pero no viajan. Mujeres de cine, mujeres de serie, mujeres de bandera.Mujeres que rezan, que maldicen, que meditan, que reniegan, que se enmiendan. Mujeres que cortan mus y parten la pana, mujeres que o se pasan o no llegan. Mujeres con carne y con carné, que conducen y se atascan, mujeres que no conducen y sin embargo sobreviven. Mujeres que escriben de madrugada, que leen de madrugada, que velan de madrugada, que aman de madrugada. Mujeres que corren y no alcanzan, que saltan y no llegan, que luchan y fracasan. Mujeres que resisten y a veces ganan.

 

O, así, simplemente: Mujeres. 

 

[Ilustración de Tutti Confetti]