Nosotras

Mujeres corrientes. Mujeres atípicas. Mujeres agotadas, enérgicas, eficaces, distintas. Mujeres apasionadas, responsables, locas, geniales. Mujeres que crean, que creen, que crían, que trabajan, que educan, que revientan. Mujeres que ríen, que lloran, que se entregan. Mujeres con talento, con mal día y buen humor. Mujeres con mucho sueño. Mujeres que sienten y que padecen, que caen y que se levantan, que se enfadan, se equivocan, que saben pedir perdón. Mujeres que abrazan y necesitan un abrazo. Mujeres que sueñan, que esperan y desesperan, mujeres fuertes de sexo débil, mujeres débiles de sexo fuerte. Mujeres Niña, Hija, Hermana, Amiga, Novia, Amante, Compañera, Esposa. Mujeres Madre y –algún día, quién sabe– Abuela. Mujeres Nodriza, mujeres Nido, mujeres Naturaleza, mujeres Libertad, mujeres Vida. Mujeres que sí amaban a los hombres y, es más, los siguen amando. Mujeres que a veces se cansan de ser mujeres. Mujeres con presión y depresión, mujeres con grados, posgrados y legrados, mujeres capaces, inquietas, cultas y ocultas, visibles e imprevisibles. Mujeres de paz que dan mucha guerra, mujeres guerreras que dan mucha paz. Mujeres que tocan, que cantan, que cuentan y descuentan. Mujeres que viajan leyendo o como pueden. Mujeres que quieren viajar pero no viajan. Mujeres de cine, mujeres de serie, mujeres de bandera. Mujeres que rezan, que maldicen, que reniegan, que se enmiendan. Mujeres que cortan mus y parten la pana, mujeres que o se pasan o no llegan. Mujeres con carne y con carné, que conducen y se atascan, mujeres que no conducen y sin embargo sobreviven. Mujeres que escriben de madrugada, que leen de madrugada, que velan de madrugada, que aman de madrugada. Mujeres que saltan y no alcanzan, que corren y no llegan, que luchan y fracasan. Mujeres que resisten y a veces ganan.

O, así, simplemente: Mujeres.

Por Mar Velasco

ISIS BARAJAS

Después de más de diez años dedicados al periodismo, el nacimiento de los mellizos (nuestro cuarto y quinto hijo) ha cambiado las tornas de mi vida. Ahora, disfruto de la vida corriente como una feliz ama de casa más, aunque sigo escribiendo cosillas en la revista Misión. Cautivada por el tesoro de la Teología del Cuerpo de san Juan Pablo II y admirada por la belleza de la creación en el cuerpo de la mujer, colaboro en la pastoral familiar y enseño a mujeres y matrimonios a descubrir el don de su fertilidad.

 

 SARA MARTÍN

Con 33 años, una hija y esperando la siguiente para julio, he establecido mi residencia fija por amor en el norte de Italia. Estudié Periodismo y me dediqué a ello durante varios años, aunque hoy en día me ocupo de cosas completamente diferentes. Las pasiones que más me definen son los libros, la organización y la cocina, pero también he recibido del Altísimo una especial sensibilidad para la bioética y la maternidad. No puedo evitarlo: ¡Me encanta este mix!

 

MAR VELASCO

Profesora universitaria, filóloga, periodista, músico, traductora, creativa de diversa índole y a pesar de todo, esposa y madre de dos hijos a tiempo incompleto, siempre incompleto. Sostengo que la conciliación es una falacia y que la mujer del siglo XXI lo tiene -salvando distancias y circunstancias- bastante más complicado que nuestras abuelas. Pierdo el sentido en una iglesia románica, la cabeza por un rincón de Galicia y la dignidad ante un plato de jamón ibérico. Y solo le pido a Dios que no me falte el sueldo la salud el amor el humor.

 

MARGARITA GARCÍA

Empecé a hablar con año y medio y desde entonces no he parado. Soy periodista por vocación pero me costó unos años darme cuenta –tengo tres cursos de Bellas Artes que han dejado en mí el gusto un poco educado–. Trabajo en la tele y en una revista. Soy salmantina pero en Madrid estoy feliz de la vida. Me gusta mucho ordenar armarios, hacerle fotos a mi hija y salir de compras con mi marido (¿marido? ¡hace cuatro días era mi novio!). Hija de Margarita, nieta de Margarita y mamá de Margarita… Aunque no lo creáis soy bastante original, excepto en lo de pensar nombres.