La pizza margarita perfecta es posible en casa

Pizza margarita perfecta

¡Hola a todas! Os traigo LA RECETA de la pizza de mi marido. Y es LA RECETA por dos razones: mi marido es italiano, así que tiene a sus espaldas décadas de comer buena pizza semanalmente (un sueño, ¿no?); y segunda, lleva dos años haciendo pruebas cada semana (insisto, cada semana) e investigando las mejores proporciones entre harinas para conseguir un borde crujiente y similar a los de las pizzerías con hornos de leña.

Muchas me la habiais pedido insistentemente… y ¡eccola! Después de la receta de las batatas al horno y del helado casero a prueba de niños, ésta no podía faltar.

Un enorme gracias a mi marido que muy generosamente ha compartido sus secretos fruto de tanta investigación con las lectoras de MTQS. Y a mí, que muy generosamente también me he comido todas sus pruebas cada semana con mucho gusto.

La receta se entiende que es para un molde redondo de unos 30cm de diámetro como el que véis en las imágenes abajo. Si queréis el doble, duplicad tranquilamente los ingredientes y trabajad con una masa única que luego podéis dividir en dos moldes o utilizar en un molde más grande.

MASA
200g harina (90g harina integral, 50g semola de grano fina, 60g harina de fuerza)
100g agua
3g levadura seca en polvo
1 cucharita y media de sal fina
1 cucharita de azúcar (¡ayuda a la fermentación!)
10g aceite de oliva virgen extra
Mozzarella (si es de Búfala dejarla escurrir)

SALSA DE TOMATE
100g tomate natural triturado (ojo, no frito)
aceite de oliva virgen extra
sal y pimienta
Orégano (o albahaca)

PASOS 

Poner en un bol la harina, la levadura y el azúcar y mezclarlo todo.

Añadir poco a poco el agua mientras se amasa, de modo que la masa no quede ni demasiado seca ni demasiado húmeda.

Añadir la sal un poco antes de terminar la masa final, y justo al final el aceite.

Formar una pelota con la masa y untar la superficie de aceite para que no se seque durante la fermentación. Ponerla en un bol grande y cubrirla con un paño.

Con estas dosis necesita una fermentación de al menos seis horas. Si se desea una fermentación breve añadir más levadura (por ejemplo, con 5 gramos de levadura la fermentación se reduce a 2 horas).

Encender el horno a una temperatura muy alta (unos 250 grados) en modalidad ventilado.

Preparar la salsa de tomate y dejarla aparte.

En el caso de comprar la mozzarella en bolas, triturarla. Si ya está triturada (de las que se compran en una bolsa rallada) este paso se omite.

Una vez terminada la fermentación, preparar el lugar donde se trabajará la masa con sémola de grano y extender la masa con las manos hasta conseguir que sea fina, elástica y no demasiado húmeda (no debería pegarse a las manos), dejando los bordes ligeramente más altos respecto a la superficie central.

Con una cuchara extender la salsa de tomate preparada antes. Tiene que ser poca para poder garantizar que la pizza quede crujiente.

Meter en el horno durante 10 ó 15 minutos, hasta que los bordes empiecen a estar un poco dorados. Sacarla del horno y distribuir la mozzarella encima, y meterla de nuevo durante otros cinco minutos en la parte más alta del horno.

Es posible preparar la masa con antelación y dejarla reposar en el frigorífico antes de la fermentación.

¡Disfrutadla!

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