Mi pequeño de seis

Ecografía del sexto de una familia numerosa

Mi querido pequeño, todavía no te conocemos y en casa ya se ha montado una gran fiesta con la noticia de tu llegada. Tus cinco hermanos andan revolucionados y no paran de pedir a Dios cada noche que salgas pronto para poder abrazarte, estrujarte y explorar cada diminuta parte de tu cuerpo. Ya les he explicado yo que necesitas todavía unos cuantos meses ahí dentro para terminar de crecer, pero no veo a algunos de ellos muy convencidos del asunto.

Desde que supieron que estabas en mi interior han informado puntualmente a cada vecino que se han topado en el ascensor, a la ancianita de la parada del autobús, al señor de la panadería e incluso a todos los bañistas –sin excepción– que encontraron este verano en la playa. Ya han planeado dónde dormirás, qué sitio ocuparás en nuestra furgoneta y han pensado en los nombres más bonitos y originales para ti. Debo decirte, mi pequeño hijo, que he conseguido disuadir a la mayor de las chicas de llamarte “Lacito”. Sé que me estarás eternamente agradecido.

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La herencia que nos dejaron

Sus manos cuadradas, chatas y mullidas me transportan a otro tiempo. A aquellos años de infancia en los que, sentada en las rodillas de mi padre, disfrutaba cogiéndole la mano. Era tan gordita, suave y, sobre todo, blandita, que me […]

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Cinco minutos más de cuento

Martes por la noche, antes de ir a dormir. Estaba contándole un cuento a mi hija de tres años. Llegamos a unas páginas repletas de hadas, y mi pequeña, inocente ella, me preguntó: “Mamá, ¿cómo se llama esta hada?”. “Rosa”, […]

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